viernes, 20 de mayo de 2016

¿Cómo hacer para estar delgado?



1 Fije objetivos razonables. Bajar de peso debe ser algo lento. Ha tenido toda la vida para crearse esas “malas costumbres”, así que no espere cambiarlas de un día para otro. Si falla y come algo que no debe, no se deje llevar por la desilusión entregándose a comer desenfrenadamente.

2 Vaya a un restaurante y observe comer a los demás. Compare las maneras en que comen una persona esbelta y una gruesa. ¿Se atraganta de comida la persona gruesa? ¿Se demora en comer la persona esbelta? ¿Cuál de las dos se ve mejor comiendo?

3 No se pese con demasiada frecuencia. Es fácil desanimarse si no ve resultados en la báscula todos los días.

4 Tómese una fotografía de “antes”. Realmente notará la diferencia que hace la dieta cuando haya bajado al peso que desea. Eso de por sí es una gran recompensa.

5 Adquiera un nuevo pasatiempo en lugar de comer. Si se pone a coser o tallar madera, por ejemplo, sus manos estarán ocupadas y su mente entretenida. No tendrá tiempo de pensar en comer.

6 No sirva las comidas como si fuera un “picoteo” (dejando las bandejas de comida en la mesa y a la vista). Probablemente, de esta forma los comensales comerán mayor cantidad, mejor sirva los platos desde la cocina.

7 No fije el reducir de peso a una fecha o suceso determinados. Su objetivo debe ser el del control del peso a largo plazo, no el de perder 10 kilos para poderse poner un vestido el Domingo de Ramos.
8 No se prohíba demasiados alimentos. Casi todos los alimentos pueden entrar en la dieta de la persona con diabetes y nada hace que un alimento sea tan tentador como el prohibirlo del todo.

9 Cuando coma, no mire la televisión ni escuche la radio. Sin estas distracciones, le sacará mayor provecho a cada bocado.

10 Participe más en proyectos de la familia y actividades de la comunidad. Muchas personas sencillamente comen por aburrimiento y hallarán que hay otras actividades que producen mucha más satisfacción.

11 Siempre tenga los alimentos donde no los vea. El refrán “ojos que no ven, corazón que no siente” significa que posiblemente no piense en la comida si no la está viendo siempre.

12 Lleve un diario de comidas para ser consciente de por qué come en exceso. Anote la hora y lo que pasa en ese momento. ¿Estaba viendo comer a otra persona o un programa de TV? Además, anote lo que siente en ese momento. ¿Estaba aburrido, irritado o triste? Vea si del diario resulta algún patrón en cuanto a comer en exceso.

13 Mastique cada bocado 20 veces antes de tragarlo. Esto aumentará su concentración en lo que come y alargará el tiempo que dedica a comer.

14 Nunca se salte una comida. Esto podría ser peligroso si usted se aplica insulina. Además, la mayoría de la gente sabe que si se salta una comida, sencillamente se come demasiado en la siguiente.
15 Limite sus comidas a un solo lugar. No lleve alimentos a su dormitorio o estudio. Esto reducirá el número de lugares que usted relaciona con los alimentos y el comer.

16 Lleve un espejo a la mesa y obsérvese al comer. ¿Está en carrera contra reloj para terminar la comida? ¿Le gusta la manera en que se ve comiendo?

17 Cepíllese los dientes inmediatamente después de comer. Al quitarse el sabor de la comida no pensará tanto en ella.

18 En vez de comer, como recompensa cómprese un regalo que no tenga nada que ver con la comida, algo así como ropa o algún tipo de diversión.

19 Coma antes de ir a un evento social en que haya comida. De esa manera no sentirá la tentación de comer cuando esté allí.

20 Haga una lista de compras antes de ir al supermercado. Aténgase a la lista y no compre artículos adicionales.

21 Si cree que aún no puede resistir todas las tentaciones, no asista a eventos sociales que giran alrededor de la comida.

22 Reduzca las cantidades en sus recetas. Prepare solamente la cantidad necesaria para una comida o deje las sobras en el frigorífico antes de comenzar a comer. Esto reduce las probabilidades de repetir.

23 Nunca vaya al supermercado cuando tiene hambre. Sentirá la tentación de comprar mucha comida que le pesará haber comprado cuando llegue a su casa.

24 Antes de comenzar a seguir la dieta, haga una lista de las razones por las cuales desea bajar de peso. Mientras esté a dieta podrá leer las razones, lo que le ayudará a mantener firme la voluntad.

25 En vez de comer, dé una caminata o haga algún tipo de ejercicio. Contrariamente a lo que se cree, el ejercicio no aumenta el hambre. Tiene la ventaja adicional de quemar calorías y reducir la dosis de insulina. Además, le hace sentirse bien con respecto a usted mismo, todo lo contrario de comer en exceso.

jueves, 19 de mayo de 2016

Hiperplasia adiposa

La obesidad se ha incrementado,1 el rápido aumento de la prevalencia de sobrepeso y obesidad en el mundo ha demostrado que los cambios ambientales son el principal determinante de esta epidemia, con factores genéticos que probablemente modifican la susceptibilidad individual a estos factores ambientales. La etiología de la obesidad es multifactorial. Sin embargo, la raíz causal en el desequilibrio energético es: más calorías consumidas que las gastadas.
Determinantes de comportamiento y ambientales causantes del desequilibrio de energía, incluyen factores que incrementan el consumo calórico como el aumento en el tamaño de las porciones, el consumo de bebidas azucaradas, hidratos de carbono refinados, y alimentos fuera de la casa, advirtiendo que el sobreconsumo de tales alimentos, y factores que promueven un estilo de vida con un reducido gasto energético diario, como demasiadas horas viendo televisión y ambientes en casa, escuela y trabajo que fomentan menos caminata, menos educación o actividad física, y más tareas sedentarias.
 Otros determinantes del desequilibro energético pueden incluir la disminución en las horas de sueño,2 agentes infecciosos como el adenovirus-36,3 consumo de grasas trans,4 exposición perinatal,5 y diferencias en la calidad de los macronutrientes (ej. hidratos de carbono con baja vs alta carga glicémica) que pueden alterar el metabolismo o el apetito.
6 El desequilibrio energético permite almacenar el exceso de energía en los adipocitos, los cuales exhiben hipertrofia e hiperplasia. Los procesos de hipertrofia e hiperplasia adiposa están asociados con anormalidades intracelulares de la función del adipocito, particularmente el estrés del retículo endoplásmico y mitocondrial, resultando consecuencias intracelulares y sistémicas que incluyen resistencia a la insulina en el adipocito, producción de adipocinas, ácidos grasos libres y mediadores inflamatorios, y promoción de la disfunción sistémica que produce manifestaciones clínicas y secuelas de obesidad. Hay investigaciones en curso dirigidas hacia las implicaciones del laboratorio y los potenciales efectos de las intervenciones farmacológicas y del estilo de vida para el diagnóstico y tratamiento de enfermedades asociadas con la obesidad.
Hipertrofia e hiperplasia adiposa
El desequilibrio crónico de calorías consumidas vs gastadas causan un aumento en el almacenaje del exceso de energía en forma de depósitos intracelulares de triglicéridos en el adipocito. El incremento en la masa grasa se manifiesta como el aumento de lípidos intracelulares y gran tamaño del adipocito (hipertrofia) y en el número de adipocitos (hiperplasia) (Figura 1).
La hipertrofia del adipocito, evidente en pacientes con sobrepeso y diabetes tipo 2,7 fue originalmente considerada como la única ruta por la cual la masa del tejido adiposo aumenta en los adultos; sin embargo, ahora se sabe que la hiperplasia del adipocito (adipogénesis) contribuye al incremento de la masa de tejido adiposo en la obesidad.
Estudios en animales sugieren que la hiperplasia ocurre en dos pasos: un aumento en el número de preadipocitos y la diferenciación de preadipocitos a adipocitos maduros (secreción de adipocinas).
 Los factores reguladores de la hipertrofia e hiperplasia adiposa no están claramente entendidos, pero las concentraciones de insulina circulante y glucocorticoides parecen estimular la diferenciación del preadipocito8. Estudios in vitro sugieren que factores liberados localmente por los adipocitos hipertrofiados, como el factor de necrosis tumoral (FNT)‡- y el factor de crecimiento insulinoide (IGF)-1, estimulan la hiperplasia de manera paracrina.8 La hormona de crecimiento y la tiroxina aparentemente también tienen un papel en este proceso, aunque la hormona de crecimiento parece tener efectos contradictorios in vitro vs in vivo, tal vez debido a diferentes sitios de deposición adiposa.
8 Varios factores de transcripción influyen en la diferenciación de preadipocitos; el receptor-
11 Algunos experimentos en animales sugieren que la hiperplasia del adipocito puede ocurrir después de la hipertrofia y ser asociada con una gran severidad y menos reversibilidad de las consecuencias metabólicas,12,13 pero esas diferencias de potencial no están bien establecidas, siendo necesarias investigaciones adicionales para elucidar la importancia relativa de la hipertrofia vs hiperplasia del adipocito en humanos.
La hipertrofia, la hiperplasia o ambas, ocurren en respuesta al desequilibrio energético, pudiendo variar con la localización del tejido adiposo. Por ejemplo, las mujeres con mucha masa grasa subcutánea exhiben tanto hipertrofia como hiperplasia del adipocito, mientras que el aumento de la grasa omental es principalmente debido a la hipertrofia.9 Drolet et al.
sugieren que la deposición subcutánea de grasa ocurre tempranamente en la obesidad, con deposición visceral que sucede sólo después de que la capacidad subcutánea se ha alcanzado.9 Algunas evidencias sugieren que el exceso de grasa subcutánea puede tener menos efectos adversos a la salud que el exceso de grasa visceral.14 En humanos, en la grasa omental se observaron más frecuentemente macrófagos y la expresión del factor inflamatorio proteína monocito quimioatrayente-1 (MCP-1) que en la grasa subcutánea, y la expresión de MCP-1 correlacionó con la circunferencia de la cintura y posiblemente con la resistencia

miércoles, 18 de mayo de 2016

Obesidad infantil




Obesidad infantil 
1. Según un informe de la Organización Mundial de la Salud, OMS, en el 2010 se registraron 42 millones de niños menores de 5 años con sobrepeso, (casi el equivalente de la población colombiana); de ellos, 35 millones viven en países en desarrollo.
2. Se considera que un niño es obeso cuando supera el 20% de su peso ideal, este problema no sólo desencadena complicaciones físicas sino también psicológicas.
 3. Para calcular el peso ideal de un niño entre 2 y 5 años de edad, aunque de forma apenas aproximada, hay que multiplicar la edad en años por dos más ocho.  Este método no es exacto pero puede dar una idea, lo importante es consultar y considerar lo que diga un especialista. 
4. Según las Cifras e Indicadores de Salud de ACEMI, el Informe de Carga de Enfermedad en Colombia elaborado por la Universidad Javeriana, la encuesta ENSIN del Ministerio de la Protección Social, las Estadísticas de la Vigilancia en Salud Pública y la Encuesta Nacional en Salud realizadas por el Instituto Nacional de Salud. Uno de cada 6 niños y adolescentes presenta sobrepeso u obesidad en Colombia; esta relación aumenta a medida que se incrementa el nivel del SISBEN y el nivel educativo de la madre. El exceso de peso es mayor en el área urbana 19,2% que en la rural 13,4%.
 5. Lo que importa no es que el niño esté gordo o delgado. Lo que interesa es que el niño esté sano.
6. Los niños con sobrepeso tienen muchas probabilidades de convertirse en adultos obesos y, en comparación con los niños sin sobrepeso, tienen más probabilidades de sufrir a edades más tempranas diabetes y enfermedades cardiovasculares, que a su vez se asocian a un aumento de la probabilidad de muerte prematura y discapacidad.
7. No existe una cantidad exacta de comida que debe consumir un niño. Cada niño es un mundo distinto, y sus deseos y necesidades son diferentes. En razón de eso, es el niño el que puede decir, con exactitud, cuánto puede comer. Y no se puede obligarle a que coma más. Ni por las buenas ni por las malas.
Normalmente, los niños comen más que las niñas, pero en cuestión de apetito no se puede generalizar. Es importante que estimulemos el consumo de frutas y verduras desde la niñez temprana lo indicado es de 5 a 7 porciones al día, evitar los alimentos con alto contenido calórico: fritos y dulces. Los hábitos alimenticios se aprenden en familia y desde pequeños.
 8. Comúnmente con la obesidad infantil llegan los problemas óseos, que causan deformidad en las piernas, y los inicios de los desórdenes metabólicos que tienen que ver con altos niveles de colesterol, de glicemia y triglicéridos. 
9. La capacidad respiratoria de los niños obesos disminuye.  También  se quedan dormidos en clase y se les dificulta hacer deporte. A nivel psicológico, el niño se aísla porque sus  compañeros usualmente lo molestan por su físico.  En las niñas, estéticamente influye porque salen las primeras estrías. 
10. El sobrepeso hace que el niño crezca más rápido y su pubertad es precoz. Al comienzo se ve alto, pero realmente su estatura será menor a lo esperado al posiblemente tendrá problemas cardiovasculares. 
11. La obesidad infantil es considerada un problema de salud pública teniendo en cuenta que los niños obesos y con sobrepeso tienden a seguir siéndolo en la edad adulta y tienen más probabilidades de padecer a edades más tempranas enfermedades no transmisibles como la diabetes y las afecciones cardiovasculares.
12. El llamado de la Asociación Colombiana de Endocrinología es a buscar tener un peso adecuado para la edad y la estatura para los niños aprendiendo a mantener un equilibrio calórico, buscando la prevención de posibles enfermedades futuras.   

martes, 17 de mayo de 2016

El sobre peso y la obesidad




1. El sobrepeso y la obesidad son estados de excesiva acumulación de grasa, suficiente para alterar la salud del ser humano. La obesidad se genera cuando ingresan al organismo más calorías de las que se queman, estas se depositarán como grasa.

2. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) actualmente cerca del 30% de la población sufre de alteraciones relacionadas con la obesidad. Más de mil seiscientos millones de personas adultas mayores de 15 años tienen sobrepeso y, de ellas, al menos 400 millones son obesas. Los índices de sobrepeso y de obesidad en Latinoamérica crecieron cerca de un 40 por ciento entre los años 2002 y 2010.

3. Entre esos países se incluyen todos los de ingresos altos y medianos.

4. El 44% de los casos mundiales de diabetes, el 23% de cardiopatía isquémica y del 7–41% de determinados cánceres son atribuibles al sobrepeso y a la obesidad.

5. La obesidad es uno de los diez factores que la OMS identifica como responsables de más de la tercera parte de las muertes, también admite que cada año fallecen por lo menos 2,6 millones de personas adultas como consecuencia del sobrepeso o la obesidad, enfermedades prevenibles.

6. El exceso de grasa aumenta el riesgo de accidente cerebrovascular y de otras enfermedades vasculares periféricas, lo que da pie a alteraciones osteomusculares (artritis), facilita la apnea del sueño y multiplica por tres el riesgo de padecer hipertensión arterial, dislipidemia, enfermedad coronaria y diabetes tipo 2.

7. Pérdidas moderadas de peso en el rango de 5 a 10% del peso inicial, son suficientes para reducir eventos cardiacos, la mortalidad cardiaca, y disminuir en 58% el riesgo de desarrollar diabetes tipo II. También sólo con esta pérdida se mejora la hipertensión y el control glicémico.

8. Se considera obesa a una persona con un índice de Masa Corporal (IMC) superior a 30, el cual se puedes establecer a través de la división del peso por la estatura al cuadrado de las personas. - Si el resultado te da hasta 25 es normal, si está entre 25 y 30 significa que tienes sobrepeso y si es mayor de 30 es obesidad grado I, que sube progresivamente hasta grado III. ÍNDICE DE MASA CORPORAL

9. La circunferencia de la cintura es uno de los parámetros para estimar la grasa abdominal, se dice que se tiene un exceso de grasa abdominal si mide más de 90 para los hombres y 80 para las mujeres.

10. El exceso de grasa no sólo se mide por el Índice de Masa Corporal ya que este índice no aplica para personas embarazadas, deportistas, niños ni ancianos.

11. La obesidad en los adultos es grave, uno de cada dos colombianos presenta exceso de peso. Las cifras de exceso de peso aumentaron en los últimos cinco años.

12. El exceso de peso es mayor en las mujeres que en los hombres.

13. La obesidad abdominal como factor de riesgo de enfermedades cardiovasculares.

14. Los hábitos saludables en alimentación no son buenos,  uno de cada 3 (33,2%) colombianos entre 5 y 64 años no consume frutas diariamente y cinco de cada siete (71,9%) colombianos entre 5 y 64 años, no consumen hortalizas o verduras diariamente.

15. El porcentaje de mujeres entre los 15 y 49 años con sobrepeso en el año 2000 era 40.8%, pero aumentó a 49.6%. 16. Para el año 2007 el sobrepeso en la población entre 18 y 69 años llegó al 46%. Según la OMS el 13.7% de la población colombiana podían ser catalogados como obesos.

17. 3 a 5 de cada 10 personas adultas tenía sobrepeso y cerca del 15% presentan obesidad.

18. La obesidad genera múltiples problemas para la salud; podría decirse que todos los órganos son afectados por esta alteración, bien sea por el exceso de carga mecánica, por fenómenos obstructivos, compresivos o por efectos bioquímicos y moleculares originados en el exceso de tejido adiposo.

19. El riesgo de muerte prematura en pacientes con obesidad es el doble, comparado con aquellos sin obesidad y el riesgo de muerte cardiovascular está incrementado cinco veces.

20. El control hormonal del peso se mantiene durante la vida adulta razón por la cual, los seres humanos tenemos un peso constante durante este periodo

21. Estudios demuestran que perder peso mejora el pronóstico vital de los pacientes y disminuye enfermedades que se asocian al exceso de peso ya que reduce la mortalidad, mejora el control de la diabetes o la hipertensión y aporta beneficios personales como mejorar la calidad de vida y la autoestima.

22. El estado de salud de cada persona depende de sus hábitos alimentarios.

lunes, 16 de mayo de 2016

consejos nutricionales




• Debe saber que adelgazar ha de consistir en perder grasa, pero no en perder agua, proteínas o músculo. Por ello, aunque la regla general es que “sólo adelgaza el que come menos calorías de las que gasta” (siempre teniendo en cuenta que cada persona necesita más o menos calorías en función de la edad, sexo, actividad física, otras enfermedades, etc.), la dieta ha de ser equilibrada y ha de aportar una cantidad y una calidad suficientes de proteínas, vitaminas y minerales.

• Otra cuestión fundamental que ha de entender es que deseamos no sólo que adelgace haciendo una dieta baja en calorías (hipocalórica): también queremos que aprenda a cambiar sus hábitos de alimentación, para que en un futuro ésta sea más correcta y equilibrada.

• El ejercicio debe formar parte de su vida. Todos os días realizará algún tipo de actividad física, de forma regular durante una hora (andar, correr, nadar, montar en bicicleta, etc.), según sus posibilidades.

No se complique la vida, ni busque excusas: deberá realizar de forma programada la actividad que tenga más a mano. Es muy recomendable aumentar la actividad física diaria, como subir escaleras, andar, utilizar el transporte público, levantarse a coger el teléfono o para cambiar el canal de TV; por el contrario, debe disminuir las horas de ocio que dedica
a estar sentado, inactivo (ver televisión, jugar con el ordenador, etc.).

• Cuando siga la dieta, le rogamos que recuerde los siguientes consejos:

— Deberá respetar estrictamente el peso de los alimentos de la dieta. Éste se refiere a los alimentos crudos y limpios de desperdicios.
— No tenga alimentos no recomendados en su domicilio (frutos secos, embutidos, productos de bollería o pastelería, chocolates, etc.).
— Utilice platos de postre para comer: como a la vista la cantidad de alimento parecerá mayor, le será más fácil seguir la dieta respetando los pesos de los alimentos.
— Procure comer siempre en el mismo sitio (comedor, cocina, etc.), y sentarse en un lugar en el que sólo se siente para comer: ha de ser un lugar distinto de los que usa para sentarse cuando no come (cuando lee, estudia, trabaja, cose, etc.).
— Cuando coma no haga otra actividad, como leer, ver la televisión, etc.
— Procure no comer solo y hablar unos minutos antes de comenzar a comer, cuando ya está sentado a la mesa. Haga pequeñas pausas entre plato y plato y levántase de la mesa en cuanto haya terminado.
— No se salte las comidas, porque tendrá más hambre después. Procure tomar alimentos 5 ó 6 veces al día, pero sin atracones. Recuerde que es muy importante desayunar bien, comer suficiente y cenar poco (y no al revés).
— Nunca vaya a comprar los alimentos antes de comer si tiene sensación de hambre: si lo hace, seguro que compra alimentos innecesarios.
— Cuando vaya a comprar, lleve siempre una lista de lo que necesita y el dinero justo. De esta forma evitará comprar alimentos innecesarios.
— Si va a un hipermercado no pase por los pasillos “prohibidos” (bollería, pastelería, charcutería, alimentos preparados, congelados tipo pizza, o alimentos preparados y listos para freír).
— Acostúmbrese a leer el etiquetado de los productos alimentarios que compre, porque le será muy útil conocer su contenido en nutrientes.
— Planifique los menús. Nunca cocine más comida que la que necesita: evitará tener sobras y la tentación de comérselas.
— Si en alguna ocasión le quedan sobras, métalas en el frigorífico en recipientes opacos.
— Prepare siempre los platos de la forma más sencilla: asados, en su jugo, en horno microondas, en “papillote” (con aluminio), cocidos, al vapor o a la plancha. Nunca tomará fritos, rebozados, empanados o guisos con muchas salsas. Cocine con imaginación, elaborando recetas apetitosas con los alimentos permitidos.
— Sírvase la comida en el plato y no deje la fuente en la mesa. Haga lo mismo con el pan y la bebida (ponga en la mesa sólo el pan y la cantidad de bebida recomendados).
— Evite el alcohol, porque le llena de calorías “vacías” que no le quitan la sensación de hambre.
— Es muy conveniente que beba abundante cantidad de agua a lo largo del día, sobre todo fuera de las comidas, porque ayuda a sentirse más lleno y a no tener ganas de “picar” entre horas.
— Procure elegir alimentos ricos en fibra, como la verdura, los cereales integrales o la fruta sin pelar. Estos alimentos mejoran muchos procesos digestivos, evitan el estreñimiento
y contribuyen a sentirse lleno.
— Vaya a las fiestas y celebraciones con un plan pensado con anterioridad, que consista en elegir bebidas no alcohólicas y alimentos de pocas calorías.
— Si toma bebidas dulces compruebe que no tienen azúcares y que estén elaboradas con edulcorantes (productos para endulzar) artificiales.
— Puede tomar té, café o infusiones siempre que no se lo haya prohibido su médico por alguna otra razón.

jueves, 12 de mayo de 2016

Consejos para mantener una buena salud






• Debe saber que adelgazar ha de consistir en perder grasa, pero no en perder agua, proteínas o músculo. Por ello, aunque la regla general es que “sólo adelgaza el que come menos calorías de las que gasta” (siempre teniendo en cuenta que cada persona necesita más o menos calorías en función de la edad, sexo, actividad física, otras enfermedades, etc.), la dieta ha de ser equilibrada y ha de aportar una cantidad y una calidad suficientes de proteínas, vitaminas y minerales.

• Otra cuestión fundamental que ha de entender es que deseamos no sólo que adelgace haciendo una dieta baja en calorías (hipocalórica): también queremos que aprenda a cambiar sus hábitos de alimentación, para que en un futuro ésta sea más correcta y equilibrada.

• El ejercicio debe formar parte de su vida. Todos os días realizará algún tipo de actividad física, de forma regular durante una hora (andar, correr, nadar, montar en bicicleta, etc.), según sus posibilidades.

No se complique la vida, ni busque excusas: deberá realizar de forma programada la actividad que tenga más a mano. Es muy recomendable aumentar la actividad física diaria, como subir escaleras, andar, utilizar el transporte público, levantarse a coger el teléfono o para cambiar el canal de TV; por el contrario, debe disminuir las horas de ocio que dedica
a estar sentado, inactivo (ver televisión, jugar con el ordenador, etc.).

• Cuando siga la dieta, le rogamos que recuerde los siguientes consejos:

— Deberá respetar estrictamente el peso de los alimentos de la dieta. Éste se refiere a los alimentos crudos y limpios de desperdicios.
— No tenga alimentos no recomendados en su domicilio (frutos secos, embutidos, productos de bollería o pastelería, chocolates, etc.).
— Utilice platos de postre para comer: como a la vista la cantidad de alimento parecerá mayor, le será más fácil seguir la dieta respetando los pesos de los alimentos.
— Procure comer siempre en el mismo sitio (comedor, cocina, etc.), y sentarse en un lugar en el que sólo se siente para comer: ha de ser un lugar distinto de los que usa para sentarse cuando no come (cuando lee, estudia, trabaja, cose, etc.).
— Cuando coma no haga otra actividad, como leer, ver la televisión, etc.
— Procure no comer solo y hablar unos minutos antes de comenzar a comer, cuando ya está sentado a la mesa. Haga pequeñas pausas entre plato y plato y levántase de la mesa en cuanto haya terminado.
— No se salte las comidas, porque tendrá más hambre después. Procure tomar alimentos 5 ó 6 veces al día, pero sin atracones. Recuerde que es muy importante desayunar bien, comer suficiente y cenar poco (y no al revés).
— Nunca vaya a comprar los alimentos antes de comer si tiene sensación de hambre: si lo hace, seguro que compra alimentos innecesarios.
— Cuando vaya a comprar, lleve siempre una lista de lo que necesita y el dinero justo. De esta forma evitará comprar alimentos innecesarios.
— Si va a un hipermercado no pase por los pasillos “prohibidos” (bollería, pastelería, charcutería, alimentos preparados, congelados tipo pizza, o alimentos preparados y listos para freír).
— Acostúmbrese a leer el etiquetado de los productos alimentarios que compre, porque le será muy útil conocer su contenido en nutrientes.
— Planifique los menús. Nunca cocine más comida que la que necesita: evitará tener sobras y la tentación de comérselas.
— Si en alguna ocasión le quedan sobras, métalas en el frigorífico en recipientes opacos.
— Prepare siempre los platos de la forma más sencilla: asados, en su jugo, en horno microondas, en “papillote” (con aluminio), cocidos, al vapor o a la plancha. Nunca tomará fritos, rebozados, empanados o guisos con muchas salsas. Cocine con imaginación, elaborando recetas apetitosas con los alimentos permitidos.
— Sírvase la comida en el plato y no deje la fuente en la mesa. Haga lo mismo con el pan y la bebida (ponga en la mesa sólo el pan y la cantidad de bebida recomendados).
— Evite el alcohol, porque le llena de calorías “vacías” que no le quitan la sensación de hambre.
— Es muy conveniente que beba abundante cantidad de agua a lo largo del día, sobre todo fuera de las comidas, porque ayuda a sentirse más lleno y a no tener ganas de “picar” entre horas.
— Procure elegir alimentos ricos en fibra, como la verdura, los cereales integrales o la fruta sin pelar. Estos alimentos mejoran muchos procesos digestivos, evitan el estreñimiento
y contribuyen a sentirse lleno.
— Vaya a las fiestas y celebraciones con un plan pensado con anterioridad, que consista en elegir bebidas no alcohólicas y alimentos de pocas calorías.
— Si toma bebidas dulces compruebe que no tienen azúcares y que estén elaboradas con edulcorantes (productos para endulzar) artificiales.
— Puede tomar té, café o infusiones siempre que no se lo haya prohibido su médico por alguna otra razón.

¿Qué es Conteo de Carbohidratos?



Conteo de carbohidratos o carbs counting (como se dice en inglés), es importante para un buen control de la diabetes. Le ayuda a entender qué alimentos afectan su nivel de glucosa (azúcar) para que pueda suministrarse la cantidad correcta de insulina con los alimentos que toma. Contar carbohidratos puede ser muy fácil de aprender.
Cuando usted entienda como se hace, tendrá la libertad al elegir alimentos y al mismo tiempo mantener sus niveles de glucosa bajo buen control. Existen tres nutrientes principales en los alimentos: carbohidrato, proteína, y grasa. El efecto de proteína y grasa en los niveles de glucosa son mínimos si come una cantidad proporcionada. Hablaremos más sobre proteína y grasa más adelante. El nutriente principal en la comida que afecta los niveles de glucosa es el carbohidrato.
Cuando el carbohidrato es consumido y digerido, se convierte en glucosa y entra en el torrente sanguíneo causando que los niveles de azúcar aumenten.  Esto empieza a suceder en los primeros 15 minutos después de comer. Cuando la glucosa entra en el torrente sanguíneo, la insulina tiene que mover esa azúcar del torrente sanguíneo a las células. Con la ayuda de la insulina, las células pueden usar la glucosa como energía. Aproximadamente el 100 por ciento de carbohidratos se convierten en glucosa en las siguientes dos horas después de comer.1 
¿Por Qué Contar Carbohidratos?  
Cuando usted sabe qué comidas contienen carbohidratos y la cantidad de carbohidratos que usted está comiendo, puede igualar la cantidad de insulina que necesita para el carbohidrato que va a comer. Esto previene que los niveles de glucosa suban o bajen demasiado. El conteo de carbohidratos, en conjunto con terapia intensiva de insulina, le da la flexibilidad de manejar su diabetes y le permite ajustar fácilmente la cantidad de insulina que toma con cada comida.2
Alimentos Que Contienen Carbohidratos
-  ¿Qué Son?  
Granos, pasta, arroz, pan, fruta, vegetales, productos lácteos y dulces, todos contienen carbohidratos y causan un incremento de glucosa. Cuando usted come carbohidratos, se convierten en glucosa y entran al torrente sanguíneo. La insulina ayuda a la glucosa a moverse del torrente sanguíneo a dentro de las células donde puede ser usada como energía. La cantidad de insulina requerida por el cuerpo variará dependiendo de la cantidad de carbohidrato que coma. Por ejemplo, si usted come tres manzanas, necesitará tres veces la cantidad de insulina que necesitaría si solo se come una manzana.